El anuncio de una sobretasa de energía para enfrentar la crisis que atraviesa la empresa Air-e levantó varias opiniones en el sector eléctrico del país: unos a favor y otros con ciertos reparos.
Algunos gremios aseguraron que, si bien esta es una medida poco ortodoxa, resulta necesaria para el sistema; mientras que otros manifestaron no estar de acuerdo porque aseguran que no resolverá el problema estructural de la compañía por las deudas que actualmente acumula.
Air-e, intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, está debiéndole al sistema eléctrico colombiano un total de $2.2 billones, de acuerdo con cifras entregadas por la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg).
De esos recursos, $1.5 billones corresponden a deuda con los generadores térmicos, unos $200 mil millones con los generadores hidráulicos y aproximadamente $500 mil millones con los transportadores de energía.
Este panorama, de alguna manera, esta generando una presión de caja a muchas de las compañías que conforman el sistema y proveen de la energía a Air-e, lo que ha desencadenado en llamados de urgencia reiterados al Gobierno nacional para que atienda esta situación que pone en peligro a toda la cadena.
El Ministerio de Minas y Energía anunció en días pasados que está ultimando detalles de lo que será la resolución que permitirá recaudar $8 adicionales por cada kilovatio hora transportado de energía, medida que sería impuesta a los usuarios de estrato 4, 5 y 6 en todo el país.
De acuerdo con Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo de Andeg, el Ministerio de Minas y Energía tiene una “bomba de tiempo” en sus manos.
Indicó que, si se agrava la crisis de Air-e y la deuda sigue creciendo, otras empresas también podrían quebrar y el sistema eléctrico colapsar. Señaló que, al final del día, el problema sería un apagón para todo el país.
Sostuvo que la medida que debía tomar el Gobierno es haber priorizado, a través del Ministerio de Hacienda, los recursos necesarios dentro del presupuesto para dárselos a la Superservicios y trasladarlos finalmente a Air-e para que pagara lo que debe. Sin embargo, se optó por la sobretasa.
Sobre esta última medida, Castañeda evitó calificarla como correcta o incorrecta. Señaló que es una alternativa para enfrentar el problema y advirtió que lo peor sería no tomar ninguna acción.