Barranquilla, la capital del departamento de Atlántico, enfrenta una intensa ola de calor que ha generado preocupación tanto entre los habitantes como las autoridades de salud. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advierte que la sensación térmica podría superar los 40°C, no solo en Barranquilla, sino también en ciudades cercanas como Santa Marta, Cartagena, Valledupar y Montería.
El Ideam atribuye esta ola de calor a la humedad y la variabilidad de los vientos en la región del Caribe colombiano. Esta situación obliga a los costeños a aumentar el consumo energético, especialmente en climatización mediante el uso de abanicos y aires acondicionados, lo que podría sobrecargar las infraestructuras eléctricas y elevar los costos energéticos, exacerbando los problemas relacionados con las altas facturas de luz en la región.
El geólogo e investigador Nelson Rangel Buitrago de la Universidad del Atlántico explica que las olas de calor son resultado del cambio climático global, fenómenos meteorológicos como El Niño y la urbanización, que crean islas de calor en áreas urbanas, estas islas de calor se caracterizan por temperaturas significativamente más altas que en las zonas rurales circundantes debido a la concentración de superficies impermeables, la disminución de vegetación y las actividades humanas que generan calor adicional.

A pesar de que el Fenómeno del Niño está concluyendo, el Ideam advierte que aún se sienten sus efectos en forma de temperaturas máximas por encima de lo normal, esta situación explica las anomalías positivas en la temperatura registradas en el Caribe colombiano, donde se han observado temperaturas superiores a la media histórica de mayo, que en el caso de Barranquilla es de 33.5 grados Celsius, con una máxima histórica de 39 grados Celsius según los registros.