“Es una realidad política”: Reforma a la educación agoniza y está virtualmente hundida

La reforma a la educación –aquella que en un primer momento fue la de mostrar y que permitió sentar acuerdos inéditos entre petrismo y oposición–, hoy parece herida de muerte. Faltando dos días para que concluyan las sesiones legislativas, el proyecto no fue incluido en el orden del día de este miércoles y parece virtualmente hundido.

Los puntos de discordia que llevaron a la ruptura de lo pactado y la división que persiste podría precipitar el archivo de la iniciativa. Justo este miércoles, en cumplimiento del Estatuto de la Oposición, se priorizaron proyectos del Centro Democrático y Cambio Radical, quienes estarán al frente de la dirección de la plenaria.

La reforma se terminó desbaratando luego de que, tras superar su tercer debate, sectores como la Federación Colombiana de Educadores o la Central Unitaria de Trabajadores, expresaron su descontento con el acuerdo al que llegaron la bancada de Gobierno y oposición. Entre otros, hubo rechazo porque se haya pactado un modelo mixto de educación –y no uno esencialmente público–; que considerara el desempeño de los estudiantes en las pruebas de Estado como criterio para evaluar a los profesores, o que se diera vía libre a la educación terciaria (técnica y tecnológica).

El descontento subió a tal nivel que hubo marchas en contra de la reforma y los escuderos irrestrictos del Gobierno sentaron su voz de protesta con visos de pelea. Ante semejante situación, este martes el presidente Gustavo Petro no tuvo de otra que salir a desautorizar a su ministra de Educación, Aurora Vergara, y quejarse por lo acordado.

Ahora bien No solo restan miércoles y jueves para que la plenaria logre zanjar diferencias, sino que tanto las ponencias de la oposición como del petrismo parecen estar lejos de los 54 votos que se requieren para finiquitar el proyecto. Por si fuera poco, aún falta la conciliación.