Radamel Falcao García regresa con 38 años a su natal Colombia, donde nunca ha jugado en la liga local, para cerrar una carrera extraordinaria. A la espera de firmar el contrato y superar los exámenes médicos, Millonarios de Bogotá, el club del que siempre se ha declarado hincha, ha cerrado este jueves la negociación para fichar al goleador histórico de la selección cafetera luego de una reunión entre el jugador y los directivos del equipo en Miami.
La noticia se produce luego de varias semanas de rumores y expectativa por el regreso del hijo prodigo. Falcao, un prodigio precoz, se fue adolescente al River Plate argentino, el otro club de sus amores, donde forjó el carácter que después lo consagró en Portugal con el Porto, en España con el Atlético de Madrid y en Francia con el Mónaco. En su día fue considerado el mejor 9 del mundo, y brilló en la liga española que compartía con Messi y Cristiano.

También ha batallado con graves lesiones, como aquella inoportuna ruptura de ligamentos que lo marginó en su mejor momento del Mundial de Brasil 2014. En la selección colombiana es el máximo anotador histórico, con 36 celebraciones que incluyen el tanto que le marcó a Polonia en Rusia 2018. Acumula 345 goles a lo largo de una dilatada carrera que también lo ha llevado al Manchester United, al Chelsea y al Galatasary, donde tuvo menos fortuna. En el Rayo Vallecano, su más reciente equipo, tuvo un arranque prometedor pero se fue apagando hasta marcar un solo tanto en la última campaña, en la que disputó pocos minutos.

Su llegada a la liga colombiana anticipa desde ya un nuevo estallido de la Falcaomanía en un país que venera a sus deportistas exitosos. Su récord, además, está a un solo gol de los 346 tantos que anotó Víctor Hugo Aristizábal, el colombiano que más ha marcado en el fútbol profesional. Aterriza en un torneo que en años recientes ha tendido a repatriar a los internacionales que triunfaron en Europa para el ocaso de sus carreras.