Más de cuatro meses ajusta privado de la libertad el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso tras su regreso a Colombia el pasado mes de febrero. Llegó de Estados Unidos donde pagó una pena cercana a los 18 años por delitos relacionados con narcotráfico. A su llegada al país se creyó que en un santiamén quedaría en libertad para cumplir sus labores como gestor de paz gracias a la asignación que, para tales efectos, le hizo el Gobierno de Gustavo Petro; sin embargo, no fue así y sigue preso, aunque eso podría cambiar en las próximas horas.

Se trata de un documento de la Fiscalía General de la Nación en el que notifica que contra de Mancuso no tiene ningún requerimiento o medida de aseguramiento. Esta certificación fue allegada al Instituto Nacional Penitenciario, donde estarían llevando a cabo los trámites legales para expedir la boleta de salida del exparamilitar. Adicionalmente, dentro del mismo trámite, la Jurisdicción Especial de Paz informó que allí tampoco existe “medida de aseguramiento alguna ni restricción de la libertad que conlleve a que esta jurisdicción lo requiera en términos de privación de la misma”.
La libertad de Mancuso ha sido toda la discusión jurídica entre la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP ) y los jueces de Justicia y Paz mantienen preso al exparamilitar. Por ello, el conflicto entre ambas justicias transicionales llegó a la Corte Constitucional para que allí se defina qué tribunal tiene la competencia sobre la situación jurídica de Mancuso.

Mientras eso ocurre, la defensa logró que el expediente del excomadante criminal volviera a Justicia y Paz, donde hace unas semanas una jueza ordenó la libertad. En aquella ocasión la excarcelación no se hizo efectiva mientras la Fiscalía confirmaba si tenía algún trámite pendiente con Mancuso, lo cual sucedió recientemente. El ente investigador detalló que no hay pendientes, requerimientos o medidas de aseguramiento vigentes.