La falta de efectividad sigue siendo el gran defecto de Junior. Fue lo que eliminó de la final de la Liga anterior, lo que le costó la derrota ante Bucaramanga y lo que le impidió ganarle por un marcador más holgado al Boyacá Chicó, este domingo en el estadio Roberto Meléndez.
Pero, por fortuna, Junior tiene a Carlos Bacca, quien es un peligro de gol latente. Puede estar perdido, puede fallar, pero es el más confiable para meterla. Siempre está merodeando el área, siempre está buscando, mostrándosele a sus compañeros, esperando cualquier descuido de la defensa rival para poder definir.

Contra Boyacá Chicó, la que tuvo en el primer tiempo, la metió. Minuto 35, descarga de Chará para Fuentes y este que envía el centro exactamente a donde estaba ubicado Bacca, quien sin levantarse cabeceó contra el piso y venció al portero Rogerio Caicedo. Fue el 1-0, el gol 120 de Bacca con la camiseta del Junior para quedar a 46 del récord de Iván René Valenciano.
Pero, el Boyacá Chicó, que no había hecho nada en ataque, por la vía de la pelota quieta alcanzó el empate. Cobró Sebastián Támara hacia el punto penal y allí, desde una posición incómoda, Frank Lozano metió la cabeza para ponerla lejos del alcance de Jefersson Martínez.

En la acción siguiente, en el minuto 6, Didier cabeceó un cobro de esquina de Hinojoza y puso el segundo en el pórtico del Boyacá Chicó. fue un gran gesto técnico de Didier, quien giró su cabeza para darle dirección a la pelota, a tal punto que dejó completamente estático a Caicedo.
Triunfo que calma un poco las aguas luego de la inesperada derrota en la primera fecha ante el Bucaramanga. En la tercera fecha, el sábado 27 de julio (8:20 p.m.), Junior visitará al Independiente Medellín.