El gobernador Eduardo Verano encabezó el primer recorrido oficial y anunció que esta conexión hace parte de una visión regional de integración, desarrollo turístico y dinamización económica.
La ruta fluvial entre Remolino y Palmar de Varela permitirá ahorrar 40 kilómetros por carretera y mejorar la movilidad de las comunidades ribereñas.
Con el majestuoso río Magdalena como escenario y en medio del entusiasmo de las comunidades ribereñas, se dio inicio oficial a la ruta del ferri que une los municipios de Remolino (Magdalena) y Palmar de Varela (Atlántico), un proyecto que marca un hito en la integración regional del Caribe colombiano. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, acompañó al alcalde de Remolino, José David Escorcia, en el primer viaje oficial a bordo de un ferri provisional, mientras se concluyen los últimos detalles logísticos para la llegada del ferri definitivo, programada para la próxima semana.
Esta nueva alternativa de movilidad fluvial permitirá reducir desplazamientos terrestres de más de 40 kilómetros, optimizando tiempos y costos para el transporte de personas, bienes y servicios entre las dos orillas.“Fundación, Retén, Pivijai y los corregimientos de Remolino hacen su actividad comercial en el Atlántico. Este ferri permite una conexión más eficiente con Barranquilla, y eso va a dinamizar enormemente a Palmar de Varela. Además, ya se están adecuando las vías rurales en Remolino para fortalecer esta integración”, explicó Luis Alberto Escorcia, comerciante y exalcalde de Santo Tomás.
Más allá del ahorro en distancia, esta ruta representa una herramienta clave para fortalecer el turismo, impulsar la economía rural y promover nuevos desarrollos productivos en ambas riberas.“Gracias al gobernador Eduardo Verano por este apoyo fundamental.
La puesta en marcha de la ruta del ferri se enmarca en la visión de conectividad y desarrollo territorial impulsada desde la Gobernación del Atlántico, que contempla obras complementarias como el futuro Puente de la Hermandad, pensado para consolidar la integración entre ambas orillas del Magdalena.“Estos son esfuerzos preliminares que nos permiten soñar con una fisonomía diferente para esta zona del Atlántico y el Magdalena.